La tanatofobia se conoce como el miedo (sin motivo aparente) al proceso de morir y la muerte en sí. Muchas veces en consulta, me encuentro a jóvenes que cada vez conectan más con la idea de que la muerte está “cerca”. A veces, puede tener su explicación en la sobre información de las noticias tan catastróficas que vemos en el día a día, así como también la sobre información de casos “poco comunes” que aparecen también en las redes sociales. Esto puede conllevar determinada sintomatología.
- Síntomas:
- Pensamientos obsesivos y recurrentes sobre la muerte.
- Ataques de pánico.
- Ansiedad, angustia y estado de ánimo depresivo.
- Evitación de situaciones, lugares o temas que recuerdan la mortalidad.
- Insomnio o problemas para dormir.
Este miedo empieza a ser limitante cuando condicionas tus hábitos de vida, tus acciones, tus actividades entre otras cosas a ese miedo, convirtiéndose de esta manera en la atención principal que le vayas a proporcionar siendo algo muy difícil de manejar.
Hay que entender que existe la necesidad de explorar de donde viene este miedo tan presente. Realizar una valoración por si ha ocurrido algo que nos haya activado la alerta, si he vivido alguna enfermedad o situación que me haya hecho conectar esa cercanía con la muerte, si ha fallecido gente cercana o de mi misma edad, si es un miedo que está relacionado con perder el control. En ocasiones esta fobia puede estar muy relacionado con el TOC, pensamientos intrusivos que generan mucha angustia y se convierten en algo muy fuerte y por lo tanto, difícil de manejar.
Desde el punto de vista psicológico existen varias alternativas para poder trabajar el miedo a la muerte.

Terapia cognitivo-conductual:
Es la terapia que se puede encargar de ayudar a reestructurar aquellos pensamientos que están sujetos al miedo y buscar alternativas más adaptativas.
Técnica de exposición:
Esta técnica entra dentro de la terapia cognitivo-conductual Mediante la terapia de exposición, se busca la manera de que su paciente enfrente directamente el miedo, en principio imaginando que se encuentra en la situación que tanto teme, y progresivamente intentando ponerse realmente en esa situación.
Tratamiento farmacológico:
Por lo general, las medicinas son una alternativa que se suele evitar porque no combaten el miedo como tal, sino que lo que se busca con su consumo es disminuir los síntomas propios de la ansiedad y la depresión que produce vivir día a día con el miedo a morir. Se necesita tener siempre un adecuado tratamiento psicológico acompañando la medicación.
