ESTE CUERPO YA NO ES MIO

El cambio del cuerpo es, en ocasiones, inevitable. La vida cambia y nuestro cuerpo también, por ello es importante atender al malestar que esto nos puede ocasionar y valorar qué podemos hacer para poder adaptarnos y aceptar.

El cuerpo cambia por múltiples motivos, por las hormonas, por el crecimiento de la persona, por el cambio y los estilos de vida, por las diferentes etapas que vive una persona, por problemas de salud mental, por un accidente, por procesos naturales y biológicos que desarrollan las personas como por ejemplo un embarazo.

El cuerpo cambia y eso significa que estamos vivos, sin embargo, algunas veces, esos cambios no son recibidos de manera agradable y en ocasiones nos provocan un malestar muy intenso porque no somos capaces de reconocernos en el espejo. Esa ausencia de identificación física puede llevar a muchos problemas emocionales.

En ese momento se empieza un proceso de aceptación del cambio que se ha producido en el cuerpo y que desde luego puede ser bastante complicado. El deseo de querer volver a un cuerpo que a lo mejor no es posible, genera un sufrimiento muy intenso.

¿Cómo podemos hacer el proceso de adaptación?

  • Permítete emocionalmente sentir la tristeza y la angustia, date espacio para poder expresar lo que estás sintiendo.
  • Intenta cambiar la perspectiva, muchas veces nos focalizamos en la comparación y en todo lo que “hemos perdido” con el cambio del cuerpo, pero no solemos poner la atención en aquellas cosas que nuestro cuerpo nos sigue permitiendo, por ejemplo, abrazar a la gente que quiero.
  • Práctica la gratitud con tu cuerpo, agradécele esas cosas que sí te permite hacer.
  • Modifica estilos de vida que sientas que te están perjudicando o que es una manera de “herir” a tu cuerpo, por ejemplo, un deporte excesivo puede provocar lesiones, o una comida compulsiva por ansiedad puede provocar problemas de salud física. Los cambios de estilo de vida tienen que tener como prioridad sentirte mejor y que sean aspectos beneficios a nivel de salud, pero no enfocados en el cambio estético.
  • Conecta con tu cuerpo y cubre las necesidades que pueda estar teniendo, por ejemplo, si sientes dolor de espalda, cubre la opción de ir al fisioterapeuta.
  • Valora e identifica qué personas y ambientes te activan la crítica con tu cuerpo e intenta distanciarte de la proyección de sus propias inseguridades.

La construcción sana con la relación del cuerpo y uno mismo puede ser difícil por ello, cuando sientas que es algo te está superando no dudes en ponerte en contacto conmigo.